Por mucho tiempo he escuchado a mis abuelos, personitas de casi 80 años, decir con gran certeza que los tiempos de antes fueron mejores. Pues bien, cuando lanzaron la última vez esta afirmación reflexioné al respecto y pensé en cómo era el mundo antes que pasara “todo esto”. Y con “todo esto” me refiero al cambio que ha presentado nuestro planeta y nosotros como seres sociales, en medio de la evolución de la tecnología.
Eso me hizo analizar y darme cuenta de cómo sería mi vida sin las cosas que hoy utilizo, pero que en tiempos de mis abuelos no existían. Entonces me imaginé sin computadores e Internet, haciendo grandes colas para realizar mis pagos, tratando de comunicarme con mis amigos, familiares y demás personas que se encuentran distantes mediante cartas que llegaban cuando lo que estaba escrito ahí ya no era vigente, visitando con más frecuencia bibliotecas donde pueda investigar y aprender y sólo pudiendo leer sobre lo que estuviera ahí sin poder consultar textos de otros países, lo que me llevaría mucho tiempo; es probable que la gente con la que pueda tratar sea solo de mi área de influencia y haría mis informes diarios a máquina de escribir o a mano. Es posible que a pesar de todo lo anterior, tuviera un poco más de tiempo para relacionarme con las personas cercanas y hasta con mi familia.
¿Cómo sería de mi vida sin teléfono celular, sin poder llamar a mi casa a avisar que demoro y llego tarde, igualmente sin enviar mensajes de texto a mis amigos y familiares dando felicitaciones o saludándolos? Muy seguramente no extrañaría el tener a nuestros clientes, padres, esposas, novias, jefes, hijos, detrás de nosotros llamando a horas inadecuadas o cuando estamos descansando a través del móvil.
Esta es por supuesto solo una forma de evaluar las cosas y comparar la vida de nuestros ancestros con la que actualmente vivimos. Pero lo más importante es darnos cuenta que la tecnología ha traído grandes cambios en la forma de vivir y relacionarnos, unos mejores que otros evidentemente, pero que lo esencial es saber cómo utilizamos de la mejor manera y responsablemente todas las herramientas tecnológicas que hoy nos hacen la vida más fácil y eficiente, y además aprender a equilibrar todo el avance tecnológico necesario para la vida actual con las cosas simples pero importantes para nuestras vidas y la de los que nos rodean.
En este sentido, es importante reflexionar acerca de cuanto me ha aportado la tecnología a mi vida cotidiana, productiva y personal, y a la vez, en qué estoy haciendo para que este avance tecnológico, siempre necesario, me provea herramientas sin verme preso o esclavo de su uso o simplemente atrofiando y obstaculizando los procesos propios del ser humano.

1 comentarios:
¿que los tiempos de antes fueron mejores? uhhhhh no se, de pronto mas tranquilos, con menos afanes, con trabajo para todos. pero hoy en día vivimos en un mundo tecnológico lo cual lo hace mas interesante y divertido, en donde es de suma importancia nuestros conocimientos en sistemas para no dejarnos quedar de la tecnología y ser participes de ella misma.
Publicar un comentario