lunes, 17 de mayo de 2010

¿Qué los tiempos de antes fueron mejores?


Por mucho tiempo he escuchado a mis abuelos, personitas de casi 80 años, decir con gran certeza que los tiempos de antes fueron mejores. Pues bien, cuando lanzaron la última vez esta afirmación reflexioné al respecto y pensé en cómo era el mundo antes que pasara “todo esto”. Y con “todo esto” me refiero al cambio que ha presentado nuestro planeta y nosotros como seres sociales, en medio de la evolución de la tecnología.

Eso me hizo analizar y darme cuenta de cómo sería mi vida sin las cosas que hoy utilizo, pero que en tiempos de mis abuelos no existían. Entonces me imaginé sin computadores e Internet, haciendo grandes colas para realizar mis pagos, tratando de comunicarme con mis amigos, familiares y demás personas que se encuentran distantes mediante cartas que llegaban cuando lo que estaba escrito ahí ya no era vigente, visitando con más frecuencia bibliotecas donde pueda investigar y aprender y sólo pudiendo leer sobre lo que estuviera ahí sin poder consultar textos de otros países, lo que me llevaría mucho tiempo; es probable que la gente con la que pueda tratar sea solo de mi área de influencia y haría mis informes diarios a máquina de escribir o a mano. Es posible que a pesar de todo lo anterior, tuviera un poco más de tiempo para relacionarme con las personas cercanas y hasta con mi familia.

¿Cómo sería de mi vida sin teléfono celular, sin poder llamar a mi casa a avisar que demoro y llego tarde, igualmente sin enviar mensajes de texto a mis amigos y familiares dando felicitaciones o saludándolos? Muy seguramente no extrañaría el tener a nuestros clientes, padres, esposas, novias, jefes, hijos, detrás de nosotros llamando a horas inadecuadas o cuando estamos descansando a través del móvil.

Esta es por supuesto solo una forma de evaluar las cosas y comparar la vida de nuestros ancestros con la que actualmente vivimos. Pero lo más importante es darnos cuenta que la tecnología ha traído grandes cambios en la forma de vivir y relacionarnos, unos mejores que otros evidentemente, pero que lo esencial es saber cómo utilizamos de la mejor manera y responsablemente todas las herramientas tecnológicas que hoy nos hacen la vida más fácil y eficiente, y además aprender a equilibrar todo el avance tecnológico necesario para la vida actual con las cosas simples pero importantes para nuestras vidas y la de los que nos rodean.

En este sentido, es importante reflexionar acerca de cuanto me ha aportado la tecnología a mi vida cotidiana, productiva y personal, y a la vez, en qué estoy haciendo para que este avance tecnológico, siempre necesario, me provea herramientas sin verme preso o esclavo de su uso o simplemente atrofiando y obstaculizando los procesos propios del ser humano.

Las TIC y la Nanotecnología

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El ritmo del cambio tecnológico es imparable, particularmente en el mundo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Nuevos aparatos como el IPad de Apple, que derrotará con certeza al Kindle de Amazon y promoverá nuevas invenciones de parte de la competencia; la computación en la nube, que gradualmente va siendo adoptada por millones de pequeños negocios, cuyos empresarios se liberarán de la necesidad de contar con infraestructura de sistemas y podrán a acceder a la información empresarial en cualquier parte del mundo; las redes sociales y la blogósfera, que le permiten al usuario de a pie un poder inmenso frente a la gestión de la información; la televisión digital; el ensanche de las redes de acceso para permitir cada vez mayor definición en las imágenes; la posibilidad, cada vez mayor, de trabajar en casa (teletrabajo); en fin, innovaciones de “hardware” y “software” y empaquetamientos de servicios de todo tipo sorprenden a la humanidad en forma continua.

Finalmente, todo se trata de imprimirle una inusitada eficiencia a los eslabones de la gestión de la información: su producción, transmisión, modificación, registro, presentación y almacenamiento. Es claro que el impacto afecta todas las esferas del quehacer humano. Estamos inmersos en una revolución tecnológica profunda. Surge la pregunta: ¿qué viene después?

Schumpeter, economista austríaco, planteaba que las revoluciones tecnológicas acontecían sucesivamente en períodos más cortos de tiempo. Así, a partir de la Revolución Industrial inglesa de la segunda mitad del siglo XVIII, el ciclo primero involucraba el uso del hierro; más tarde, del vapor y la revolución del transporte por medio de los ferrocarriles. En el siglo XX, la primera mitad tuvo en el motor de combustión interna y en las aplicaciones eléctricas un campo que modificó radicalmente los patrones de consumo. Luego, las industrias aeroespacial y microelectrónica. Cada ciclo, de duración menor. Y hoy, la revolución digital, de los medios de comunicación, del software.

¿Qué viene?
Al menos tres disciplinas, de fuerte interacción con las TIC y entre sí, de impredecibles consecuencias en la calidad de vida y en la productividad, emergerán con seguridad como campos líderes en investigación y desarrollo: nanotecnología, biotecnología y las ciencias cognitivas.

La primera, la nanotecnología, está asociada a los nuevos materiales en la infinita escala de lo pequeño. Para hacerse una idea del tamaño, un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro. La nanotecnología trabaja en escalas de cien o menos nanómetros. Como referencia, el ancho de una hoja de papel puede tener alrededor de cien mil nanómetros. Las aplicaciones abarcan los campos de la medicina, industria farmacéutica, biotecnología, ciencias de los nuevos materiales, química, industria aeroespacial, energía… y las mismas TIC.

Hay que recordar que semiconductores y la escala de los circuitos integrado son, de hecho el resultado de formas precursoras de la nanotecnología. Esta disciplina tendrá incidencia en los futuros PCs y en prácticamente todo el hardware, por la vía de los nuevos materiales. Simultáneamente, el desarrollo de las TIC influirá notablemente en la nanotecnología. Imaginemos, solamente, sensores de diverso tipo, de escala nanométrica, incorporados en nuestros cuerpos, ofreciendo información en tiempo real de múltiples procesos orientados a la prevención y la curación de enfermedades, mediante indicadores analizados a distancia. O herramientas auxiliares de escala nanotecnológica al servicio de los médicos cirujanos, logrando niveles de precisión y eficiencia sin precedentes.
En fin, las TIC son una base para los nuevos desarrollos científicos y tecnológicos y, a la vez, serán impactadas por éstos.

Internet nos hará mas inteligentes

Internet nos hará mas inteligentes en 10 años, según encuesta con usuarios y expertos

Una encuesta online realizada a 895 usuarios y expertos de Internet mostró que más de tres cuartas partes de los encuestados creen que esto será una realidad.

La mayoría de los encuestados también dijeron que Internet mejorará la lectura y escritura en 2020, según el estudio, realizado por el Imagining the Internet Center de la Universidad Elon de Carolina del Norte y el proyecto de Pew Internet y American Life.

"Tres de cada cuatro expertos dijeron que nuestro uso de Internet realza y aumenta la inteligencia humana, y dos tercios dijeron que el uso de Internet ha mejorado su lectura, escritura e interpretación del conocimiento", dijo la co-autora del estudio Janna Anderson, directora del Imagining the Internet Center.

No obstante, el 21 por ciento dijo que Internet podría hacer disminuir el cociente intelectual de quienes lo usan en exceso.